La historia de la arquitectura del siglo XX es la historia del vidrio

martes 29 de noviembre de 2011
      • Ningún otro producto fabricado por el hombre ha contribuido más a dar forma a nuestras ciudades, nuestros hogares y a nuestra forma de vivir que este extraordinario y versátil material.
      • Lamentablemente tiene un inconveniente, su elección inadecuada o mal uso puede provocar situaciones no deseables.
Existen en la actualidad muchas clases de vidrios, cuyo aspecto a simple vista es exactamente el mismo, pero su resistencia o su forma de rotura ante un impacto accidental es completamente diferente.

Hay muchas variedades de vidrio que podemos elegir poner en los diferentes espacios de nuestras casas, sobre todo cuando se trata de una vivienda nueva o la renovación de una construcción existente. La seguridad debería ser el factor prioritario para seleccionar un vidrio u otro, especialmente para aquellas áreas en las que se puedan producir accidentes.

La mayoría de los incidentes se producen ante la falta de cuidado en la elección del vidrio, en su instalación y en su mantenimiento. La presión excesiva cuando se está limpiando, los juegos violentos de niños o las prisas a menudo contribuyen a producir accidentes.

La forma más simple de evitar siniestros es asegurarse que se está empleando el tipo correcto de vidrio en cualquier área donde haya un riesgo de accidente.

Diferentes clases de vidrio

Vidrio común. Es el tipo de vidrio más usado. Se fabrica mediante la mezcla y fusión de materias primas, tales como arena, piedra caliza y carbonato de sodio, y se provee en varios tamaños y espesores. Si éste se rompe, no importa el espesor, se fractura en grandes astillas puntiagudas y afiladas. El vidrio común puede usarse en lugares donde no hay riesgo de impacto violento, por ejemplo, en ventanas.


Vidrio “de seguridad”. Se denominan así porque en caso de rotura no ofrecen peligro para las personas ya que no se rompen en forma de astillas afiladas. Hay tres clases principales de vidrio de seguridad, usados en todo el mundo: vidrio templado, vidrio armado y vidrio laminado. Todos ellos se elaboran a partir del vidrio común, mediante distintos procesos de fabricación.

    • Vidrio templado. Se elabora calentando el vidrio común para luego enfriarlo rápidamente. Esto lo hace más resistente por lo tanto mucho más difícil de romper. Su propiedad más importante, sin embargo, es que si se rompe ante un fuerte impacto el vidrio se fragmenta en muchos y pequeños pedazos, poco peligrosos, similares a la “sal gruesa”. Las probabilidades de causar heridas son mínimas. 
El vidrio templado es recomendado para las aplicaciones de vidrio vertical donde haya un alto riesgo de impacto accidental. Es utilizado en puertas, puertas correderas, vidrieras y mamparas de baño.    

Otro factor importante a tener en cuenta al usar vidrio templado es que una vez templado no puede ser cortado ni agujereado pues produciría su rotura. Por lo cual se debe hacer a medida y lleva más tiempo disponer de los mismos. Por sus propiedades de fortaleza y resistencia es irremplazable en aquellos lugares donde el vidrio está sometido a esfuerzos mecánicos, como por ejemplo una mampara de baño sin perfilería. Es la razón por la que todas las mamparas de baño y puertas de paso que realizamos en Profiltek son de vidrio templado.

    • Vidrio laminado. Se fabrica a modo de “sandwich” y está compuesto de dos hojas de vidrio común y una lámina de plástico especial denominado butiral de polivinilo o PVB, firmemente unidas entre si, mediante un proceso de calor y presión en un horno autoclave. 
A simple vista es igual que el vidrio común. Sin embargo ante un golpe, uno o ambos vidrios pueden romperse, siendo la lámina plástica la que evita el desprendimiento de los trozos de vidrio roto, minimizando el riesgo de producir heridas. Suele utilizarse en los parabrisas de los coches.


El vidrio laminado es recomendado en los lugares que requieren seguridad, por tres razones principales: primero, reduce al mínimo el riesgo de que alguien lo atraviese; segundo, su propiedad de conservarse permite que en caso de rotura su reemplazo, no necesariamente, debe ser hecho con urgencia; y tercero, al romperse las astillas quedan adheridas a la lámina plástica sin provocar heridas. Por sus propiedades no es recomendable para vidrios sin perfilar y/o sometidos a esfuerzos a mecánicos o movimientos como las mamparas de baño, ya que una rotura podría provocar la caída de grandes trozos de vidrio y provocar heridas o cortes importantes.

    • Vidrio armado. Su proceso de fabricación consiste en introducir una malla de alambre dentro del vidrio durante su proceso de fabricación. A pesar de que se rompe como el vidrio común, generalmente el alambre tiende a mantener unidos los pedazos rotos.  
Sin embargo no es adecuado para áreas donde existe un riesgo de impacto violento. La mayor ventaja de un vidrio armado con alambre es que permite detener la propagación del fuego hasta una hora, motivo por el cual es empleado en puertas y cierres contra incendio. Dado que el grado de seguridad que ofrece es menor, debe ser empleado en dimensiones más reducidas que el vidrio templado y laminado. 

Sin duda, el vidrio tiene infinidad de posibilidades estéticas y funcionales como parte indispensable de la arquitectura en nuestros hogares. Una casa más segura no es necesariamente la que está llena de aparatos de seguridad, sino la que ha sido cuidadosamente diseñada desde un principio para que la disfruten plenamente quienes viven en ella.

El vidrio ofrece muchos beneficios que no pueden ser obtenidos con otros materiales. Usémoslo con sentido común y de forma segura.

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